Los “COLOQUIOS SOBRE MURGI» se han reiniciado dentro del II Ciclo de la temporada 2022/23, con la conferencia «EL MUSEO GABRIEL CARA-La Necesidad del Patrimonio en Roquetas”.

Celebrado el pasado 14 de octubre/2022 en la sala B del Auditorio de El Ejido a cargo de Gabriel José Cara Rodríguez, Licenciado en Humanidades por la Universidad de Almería, colaborador habitual del Centro Virgitano de Estudios Históricos, hijo del fundador Gabriel Cara y continuador junto a sus hermanos de la labor de investigación, conservación y difusión de todos los fondos recopilados por su familia a lo largo de tres generaciones, para la recuperación y el mantenimiento de las señas de identidad del patrimonio de Roquetas y la comarca.

El acto se inició con la presentación de Elena Gómez García, concejala de Cultura del Ayuntamiento de El Ejido, y la introducción de Francisco Espinosa, vicepresidente de Athenaa, pasando a continuación Gabriel Cara con los agradecimientos a los organizadores del evento por esta oportunidad de poder informar y poner en conocimiento el museo de su padre en El Ejido.

El padre que tenía estudios básicos consiguió pasar por el Aula de mayores de la Universidad de Almería, con su gran vocación y con la circunstancia de que su hijo Jorge era historiador, participó en la publicación de varios libros y artículos sobre la historia de Roquetas e inició este museo. Lo inició como un taller, una mesa de trabajo con participación de los vecinos, con la intención de salvaguardar las señas de identidad de Roquetas, que como pueblo de aluvión con la llegada de población foránea se estaba diluyendo en la memoria roquetera.

Como la temática de este II Ciclo de los Coloquios sobre Murgi, tiene como línea temática los ‘Diferentes modelos de gestión del patrimonio’, el ponente inicia su exposición diferenciando los tipos de museos, ya que todos se conforman de un continente y un contenido, y que el modelo del museo de su padre al contar como continente la propia casa paterna, una vivienda sencilla y normal sin atribuciones arquitectónicas ni históricas que por sí misma tenga un valor añadido, el valor y la importancia del propio museo de su padre está en el contenido.

En su locución resalta que el museo en sí es un Archivo, una colección museográfica, con documentos de genealogía, fotografías, cartografía, maquetas, objetos y utensilios etnográficos e históricos, y para que un museo pequeño salga adelante, necesita del trabajo personal de los responsables del mismo con su actividad didáctica y discurso museográfico, la colaboración imprescindible de amigos y simpatizantes y también la necesaria ayuda de las diversas instituciones.

Y que el objetivo como museo es la difusión y la defensa de todos los patrimonios, tanto el arqueológico, arquitectónico, documental y etnográfico, poniendo especial atención en aquellos espacios naturales donde el hombre a lo largo del tiempo lo ha ido transformado para su habitabilidad y explotación de recursos para su subsistencia y que han sido despoblados, así como el estudio y conservación de los topónimos como auténticas señas de identidad.

A continuación nos explica como está estructurado el museo, compuesto por cuatro salas: La Sala 1 es la zona de recepción del visitante y zona de taller donde se escanea los documentos y se restauran los objetos museográficos; la Sala 2 donde se localiza la maqueta de Roquetas antigua donde el visitante poder localizar sus orígenes; en la Sala 3 es donde se encuentran los elementos relacionados con las profesiones y los oficios, como son los del campo, de la mar y de las salinas, una sala donde se genera un interesante flujo de información y comentarios relacionados con los oficios de los antepasados; y la última la Sala 4 donde se localizan los bienes históricos, reproducciones de edificios desaparecidos, en resumen los hitos como señas de identidad dando paso a conversaciones e intercambios de información con los visitantes.

Para aquellos visitantes que vienen buscando información de sus antepasados roqueteros, y gracias al censo elaborado por su padre con toda la información recopilada de los vecinos a lo largo del tiempo, y a partir de los apellidos incluido el ‘apodo’ que lo elevó a la categoría del tercer apellido, al final del recorrido y como colofón, se le ofrece un árbol genealógico familiar que en algunos casos se ha podido retroceder hasta el siglo XVII.

También nos cuenta que la historia de Roquetas no es una isla y está en un contexto territorial, la propia población roquetera se vio incrementada por la migración de hombres y mujeres de los pueblos de la sierra como Berja, Dalias, Vícar, Felix y Enix, y por tal motivo el museo ‘Gabriel Cara’ se abre a la comarca, participando en la investigación, defensa y difusión de su patrimonio, tales como las torres de vigía de la costa, tanto árabes como cristianas, topónimos olvidados, pleitos de intereses sobre las salinas de los cerrillos, la existencia de Turaniana, los despoblados de Castillejo (las Hortichuelas), el barrio de Carcauz, el Cerro de la Matanza en Felix, o como la antigüedad del Marchal de Antón López y Miralles entre otros.

En  relación a la labor de difusión del patrimonio, así como la ayuda a estudiantes, investigadores, publicaciones y jornadas históricas, el museo dispone de unos fondos digitalizados de documentos de información  local, en parte originales como los censos genealógicos de su padre, pero en su mayoría recopilados de los diferentes archivos históricos de la provincia y nacionales, y todos ellos recogidos en su Carpeta Digital a plena disponibilidad.

Resumiendo sobre la importancia en la labor de difusión y defensa del patrimonio, con la disponibilidad del museo como archivo de la documentación, tanto fotografías, dibujos y maquetas del patrimonio perdido, cartografía, planos, objetos etnológicos, etc… que ayuden a mantener y preservar las señas de identidad de la comarca, y como ejemplo nos refiere la creación de ‘Unidos por Turaniana’ como una plataforma compuesta por varias asociaciones comarcales, entre ellas Athenaa, para la defensa y promoción del yacimiento de Turaniana.

Para finalizar su exposición, Gabriel Cara nos hace un recordatorio de los varios reconocimientos a la figura de su padre, destacando el último ‘In Memoriam 2021’ otorgado por Athenaa en los III Premios, por su labor continuada en favor del patrimonio histórico de la comarca del Poniente y por su creación de un museo-archivo histórico y etnográfico de Roquetas de Mar.

Declara que es un museo que tiene una vocación pública, y mientras espera que se pueda hacer efectivo este fin por la administración, como alternativa para su continuidad y financiación, ha necesitado la creación por parte de la familia de una fundación que lleva el nombre de su padre.

El Museo Gabriel Cara se encuentra ubicado actualmente en el número 2 de la calle Rosario, muy cerca del futuro museo que el Ayuntamiento prepara en la antigua casa de Anita Guerrero en la Plaza de la Constitución. Ante la imposibilidad de acuerdo con el Ayuntamiento, la familia está trabajando en su completa renovación para seguir mostrando a vecinos y visitantes gran parte de la historia de Roquetas de Mar y la comarca.

Al finalizar el acto, la directiva de Athenaa y de la mano de Francisco Espinosa, hizo entrega a Gabriel Cara de «la Medusa», distinción con la que la Asociación agradece a los ponentes su presencia en los «Coloquios sobre Murgi».

Sobre el autor: Athenaa (fgo)

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