La A.C. Athenáa continua en su defensa, protección, recuperación, difusión y fomento del Patrimonio Histórico, Cultural y Arqueológico, y a la vista del lamentable estado de las tumbas romanas por falta de mantenimiento y el progresivo deterioro de la argamasa de su estructura de mamposteria, hemos informado y solicitado por instancia al Ayuntamiento de El Ejido para que se intervenga en la consolidación, restauración y conservación con un mantenimiento continuo, así como sugerir que sería conveniente realizar una estructura con techo que las proteja de las lluvias.
LAS TUMBAS ROMANAS DE LA AVDA. EL TREINTA – EL EJIDO
En la actual Avenida El Treinta de El Ejido (antigua carretera Málaga-Almería), frente a la antigua nave de Canalex, se localizan junto al arcen sur las tumbas romanas, un conjunto que probablemente formó parte de una necrópolis más extensa vinculada a la ciudad de Murgi. Siguiendo la tradición romana de situar las tumbas fuera de las zonas residenciales, a ambos lados de las calzadas principales que salían de las puertas de entrada a las ciudades, para que los transeúntes pudieran admirarlos y así mantener viva la memoria de los difuntos. Una calzada que coincidiría en parte con la actual avenida y que probablemente correspondería con el tramo de la antigua vía romana que conectaba Cástulo (cerca de la actual Linares, Jaén) con Abdera (Adra, Almería) documentada en el Itinerario de Antonino (finales del siglo III d.C.), constituyendo una de las principales arterias de comunicación en la Hispania romana del sureste.
El conjunto consta de tres estructuras datadas entre los siglos I y II d.C., que albergan un total de cuatro tumbas. Estos restos, excavados en 1987, representan el único vestigio superficial de la necrópolis de Murgi. Aunque originalmente estaban enlucidos, el paso del tiempo y la erosión han dejado al descubierto su núcleo de mampostería y las aberturas de las bóvedas. Para garantizar su conservación, gran parte de las estructuras se encuentran actualmente protegidas bajo capas de grava.
- Construcción 1: Situada al occidente, es de planta rectangular y está totalmente cubierta por grava. Se identifica como la tumba 1, sin poder precisar su tipología. Adosado a su ángulo noroeste hay una pequeña construcción en mortero de cal, de planta oval, de la que se desconoce su funcionalidad.
- Construcción 2: Una estructura sólida de planta rectangular levantada con piedras trabadas con mortero de cal que contiene dos tumbas. La tumba 2 situada al sur, peor conservada y se encuentra parcialmente cubierta por grava para garantizar su conservación. La tumba 3 situada al norte es visible y destaca por su cámara rectangular con cubierta abovedada semicilíndrica. Ambas se encuentran enlucidas tanto al interior como al exterior.
- Construcción 3: Presenta características similares, con basamento de planta rectangular edificado con piedras trabadas con mortero de cal, sobre el cual se levanta la tumba 4, de planta rectangular y cubierta abovedada. Está parcialmente cubierta con grava que deja visible parte del basamento y la tumba.
Estas tumbas responden al tipo funerario conocido como cupae structiles, muy común en el ámbito mediterráneo. Se caracterizan por ser construcciones de mampuesto y mortero que imitan la forma de un tonel tumbado (de ahí el término latín cupa), diseñadas como estructuras emergentes para ser vistas desde la vía pública. Otro ejemplo de estos tipos de tumbas las podemos encontrar en la Vía sepulcral de la plaza de la Villa de Madrid en Barcelona (s. I a III d.C.).

En el área de Ciavieja aparecieron, a lo largo de los siglos XIX y XX, una serie de documentos epigráficos y junto con estos restos, demuestran que Murgi fue una ciudad próspera con una sociedad acomodada que seguía ritos aristocráticos, incluyendo ofrendas y banquetes funerarios.
Aunque en épocas anteriores predominaba la cremación, estas tumbas se asocian mayoritariamente a la inhumación, una práctica que se impuso con la expansión del cristianismo. Lo habitual era colocar al difunto en decúbito supino (boca arriba) orientado al Este, simbolizando la resurrección, aunque existen casos excepcionales de decúbito prono (boca abajo) como posible castigo ritual. El difunto solía envolverse en un sudario y, en ocasiones, se enterraba con objetos personales (ajuar) como anillos, pendientes o pequeñas jarritas de vidrio y cerámica. En las tumbas de El Ejido no se han podido encontrar vestigios del ajuar por el gran expolio sufrido a lo largo de los siglos.
Debido a su valor histórico y arqueológico, el conjunto fue inscrito en 2016 en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural (BIC), formando parte integrante del Yacimiento Arqueológico de Ciavieja.
Estado actual de las Tumbas
Las tumbas romanas de El Treinta frente a Ciavieja (Murgi), se encuentran desde hace meses en estado de abandono.
No se trata solo de su limpieza, tanto de basura en su interior e inmediaciones, sino también de las hierbas que van creciendo en el interior como sobre la misma cubierta abovedada y paramentos laterales de la estructura, como se puede comprobar en la evolución del estado del entorno:
Y la exposición a la intemperie sin ningún tipo de obra de consolidación, como por la propia acción de las raíces de las plantas que van naciendo y creciendo en grosor y tamaño, traen como consecuencia que la argamasa se vaya deteriorando progresivamente produciendo que la mampostería se suelte y acabe cayendo, como se puede comprobar en siguientes fotos:
Evidencia del progresivo deterioro
A la vista del reportaje fotográfico del estado actual de las tumbas es muy evidente su deterioro, y más si las comparamos con las fotos realizadas en el año 2000 para la creación de la Carta Arqueológica del PGOU de El Ejido, innegable la evidencia del deterioro sufrido con el paso del tiempo


ATHENÁA HA SOLICITADO AL AYUNTAMIENTO DE EL EJIDO:
1 – Que se intervenga en la consolidación, restauración y conservación de las tumbas romanas, a la par que un mantenimiento continuado sobre el crecimiento de la vegetación, que además viene motivada por dos circunstancias: el paso en sus inmediaciones de una vegetación, que además viene motivada por dos circunstancias: el paso en su inmediaciones de una tubería que sin duda debe perder agua, y la circunstancia de que la obra realizada en su día para la puesta en valor de las tumbas inundadas cuando se producen precipitaciones.
2 – Además, sugiere que sería conveniente realizar una estructura con techo que proteja las tumbas de las lluvias, pues está siendo mayor el deterioro de los últimos años que en los dos mil años transcurridos desde su construcción.
- Documento anexo I con fotos con el estado de deterioro de las tumbas romanas.
- Documento anexo II con fotos de las tumbas y la evolución de las hierbas.


























