Excursión de miembros de la Asoc. Athenaa a los concheros de Punta Entinas.

Marcha de socios de la Asociación Cultural Athenaa a los ‘CONCHEROS’ de Punta Entinas de Almerimar, el pasado día 1 de mayo/2019, para visitar los restos arqueológicos de conchas de ‘cañaillas’ ( Bolinus Brandaris ), de origen fenicio o romano, que de sus glándulas branquiales extraían el tinte púrpura «Murex Brandaris» o de Tiro, que sirvió para teñir las vestiduras de las clases superiores y más pudientes de la sociedad de la época.

La púrpura fue un color destinado única y exclusivamente a la realeza y su producción estaba cuidadosamente controlada por el Estado, siendo muy apreciado en la antigüedad y de un elevadísimo valor económico.

La factoría de púrpura

Las factorías de tinte púrpura se situaban junto al mar, la labor era de una extrema dureza y muy desagradable, debido al fétido olor que se originaba durante todo el proceso. Una vez recolectados, los caracoles  se mantenían con vida en grandes contenedores, o en estanques artificiales llenos de agua de mar, hasta conseguir acumular una cantidad suficiente. El siguiente paso era extraer la glándula mucosa, a los ejemplares grandes normalmente se les extraían esas glándulas con un utensilio especial de hierro o bronce, mientras que en el caso de los especímenes más pequeños se machacaban junto al cuerpo, la glándula y la concha, hasta convertirlos en una masa pastosa, que tras su cocción y estar expuesta al sol durante días, se aplicaba a las telas.

Los arqueólogos han calculado que se necesitaban doce mil moluscos de murex de un tamaño estándar (60-70 milímetros), para producir 1,4 gramos de tinte, lo que era suficiente para teñir el ribete de un vestido de tamaño normal; así que para destilar el tinte suficiente para teñir incluso una pequeña pieza de ropa, se necesitaban enormes cantidades de murex. Esto explica que el tinte púrpura de Tiro, fuera a veces más valioso incluso que su equivalente al peso en plata y oro, por lo que las telas de púrpura podían alcanzar precios exorbitantes.

La púrpura y el perro de Merlqart

Según la leyenda, Melqart descubrió la púrpura en el morro de su perro, después de haber encontrado un murex. Rubens recreó esta leyenda en el óleo El descubrimiento de la púrpura. Museo del Prado.

Sobre el autor: Athenaa (fgo)

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