El pasado 31 de mayo, la asociación Athenáa participó por primera vez en la IV Feria de Asociaciones de la Alpujarra, celebrada en Almócita, dentro del Parque Natural de Sierra Nevada. Este evento referente, organizado de forma conjunta por la Diputación de Almería y el ayuntamiento local, busca estrechar lazos entre colectivos y dinamizar la participación ciudadana en la comarca, poniendo en valor el trabajo asociativo y la riqueza social de la Alpujarra.
Estand de Athenáa
La Asociación Athenáa de El Ejido no solo trabaja en el ámbito del patrimonio histórico y medioambiental, sino que también fomenta la cultura local. Por ello y perteneciendo a un municipio integrado en la Baja Alpujarra, se consideró muy positivo aceptar la invitación de la organización para participar en la IV Feria de Asociaciones de la Alpujarra, una colaboración que se ha materializado de la mano de nuestra asociación hermana, la Asociación Cultural Abuxarra de La Alpujarra, compartiendo espacios contiguos y permitiendo que ambos estands funcionaran de manera coordinada y estrecha durante todo el encuentro.


Este encuentro en el encantador pueblo de Almócita, ha sido una oportunidad excelente para compartir experiencias con otras asociaciones y dar a conocer nuestra labor en la comarca.

El estand de la Asociación Athenáa registró una notable afluencia de público, destacando el intercambio con miembros de otros colectivos y el interés de los visitantes por nuestra labor y proyectos. Asimismo, cabe destacar y agradecer la asistencia de nuestros propios socios, quienes no dudaron en desplazarse hasta Almócita de manera comprometida, para ofrecer su valioso respaldo y compartir esta intensa jornada de asociacionismo.




Desde su origen, la feria persigue tres objetivos clave que siguen plenamente vigentes: fomentar el intercambio de experiencias entre asociaciones y ciudadanía, impulsar redes de colaboración que refuercen la identidad comarcal y reactivar la participación tras el impacto de la pandemia. Según la organización, las ediciones anteriores han cumplido estas metas con éxito. De hecho, el tejido asociativo muestra una clara recuperación y gran dinamismo, demostrando que la dispersión geográfica no frena la implicación de los colectivos.
Cada asociación ha contado con un estand propio donde se han mostrado sus proyectos y productos, y también se contó con un espacio común para las charlas y talleres, actividades que se han ido organizado a intervalos de media hora que ha facilitado una programación dinámica. En esta edición además se ha colaborado con el Ecoencuentro, una cita ya consolidada que promueve el intercambio de conocimientos, la sostenibilidad y las formas de vidas más respetuosas con nuestro entorno.
Almócita
Pequeño municipio situado entre Sierra Nevada y la Sierra de Gádor, se sitúa a una altitud aproximada de 838 metros sobre el nivel del mar. Su término municipal está incluido en el Parque Natural de Sierra Nevada, uno de los paraísos naturales de la comunidad, por su riqueza paisajística, botánica, faunística y antropológica.
Su origen árabe pervive aún en el trazado de sus calles y en su arquitectura, conservando todavía la Judería en el Barrio Bajo. Encierra en su casco urbano la arquitectura morisca mejor conservada de la provincia. Sus casas son sencillas, siendo sus calles estrechas y serpenteantes, y es grato encontrar en su interior plazas adornadas con enredaderas y geranios
En la época de Al-Ándalus había un aljibe comunal que abastecía al pueblo, una fuente, un baño, un horno de pan junto a la mezquita, un molino harinero en el río de Bogaraya, una fábrica de hierro, una herrería, dos almazaras, y también contaba con criaderos de gusanos y moreras que favorecía una gran industria de seda. En el año 1570 ocurrió un hecho histórico digno de mención, Don Juan de Austria fue a Almócita para negociar la rendición de los moriscos sublevados en la Alpujarra, y el acuerdo se celebró bajo una encina en el Cortijo del Hadid, que desde entonces se conoce como el «Cortijo de las Paces».
En la actualidad Almócita conserva y dispone de un patrimonio interesante y curioso:
Iglesia Ntra. Sra. de la Misericordia
En pleno centro del casco urbano en la plaza de la Libertad, encontramos la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Misericordia, edificada sobre los restos de la mezquita a finales del siglo XVII y realizada en piedra de cantería de gran calidad y cajones de mampostería con elaboradas portadas barrocas. La nave central está destechada desde 1838 por los daños sufridos a partir del terremoto de 1804, y sólo conserva el artesonado mudéjar de su capilla mayor que ha sido restaurado recientemente. Durante la Guerra Civil fue usado como almacén y la Dirección General de Regiones Devastadas decidió reconstruirla, pero el proyecto no se realizó. Distintas partes, entre ellas su torre, fueron reedificadas a finales del siglo XVII, aunque estas restauraciones no se ajustaron al modelo original, dando lugar a la ruptura de la armonía del monumento, pero sin perder su belleza.
Lavadero de Almócita.
Se encuentra en la glorieta de la Constitución, construido aproximadamente en los siglos XIII-XIV en el espacio de un antiguo aljibe y en el siglo XX pasó a convertirse en lavadero. Está cubierto por una bóveda de medio cañón levemente apuntada al que se accede mediante un vano con arco de medio punto practicado en el lateral. Sus funciones eran garantizar el abastecimiento de agua de la población y asegurar la purificación ritual antes de las oraciones. En su última renovación se construyó sobre el mismo un edificio para uso municipal.


Fuente de los Tres Caños.
El Pilar de los Tres Caños es del siglo XVIII y se encuentra adosado al lavadero. Es uno de los monumentos más emblemáticos de Almócita y una de las fuentes más antiguas de la Alpujarra almeriense. El agua procede del barranco de Beires a una distancia aproximada de 400 m., con un caudal bajo y permanente abastece la fuente y pasa al lavadero (antiguo aljibe). Construido con grandes bloques de piedra caliza, compuesto por un pilón de grandes dimensiones y dos de menor tamaño, enmarcados por una losa esculpida con mascarones zooformes, desde cuya boca mana el agua.
El barrio judío.
Es una de las zonas más auténticas de la localidad y es famosa por conservar vestigios de la antigua judería. A pesar del tamaño del pueblo, se ha conservado intacto su trazado medieval de origen andalusí.
La poesía y el arte urbano del pueblo.
Paseando por sus calles empedradas se descubren en sus blanquecinas fachadas pinturas murales dedicadas a la poesía, el respeto al medio ambiente y la igualdad, incluyendo un destacado mural contra la violencia machista. Es el arte a pie de calle de Almócita, que convierte a este pequeño pueblo de la alpujarra almeriense en un museo al aire libre. Es un proyecto nacido de la iniciativa vecinal (el Almouseum), que expone murales, versos literarios y fotografías de los habitantes, entrelazando el pasado y el presente.



































